Literatura YA: Un nuevo paradigma

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¡Buenas, buenas!

Antes que nada, quiero darles la bienvenida a Leo Teti Editing YA Books, un espacio en el que quiero compartir mis experiencias en la industria editorial y, además, cómo no, traerles todas las novedades sobre el mundo literario YA. 

De seguro muchos de ustedes me conocen por mi otro blog, Sueños y Palabras. Pero estos últimos meses me surgió la necesidad de generar un nuevo espacio en donde compartir un contenido algo distinto... Así que preparénse, porque tengo muchas notas entre manos que, espero, resulten de interés para todos ustedes :)

Ahora sí, los dejo con mi primera entrada: LITERATURA YA: UN NUEVO PARADIGMA.

Literatura YA –o Young Adults–, ¿quién no la ha escuchado mencionar en los últimos años?
Estamos en febrero de 2017, y en todo el mundo está más que claro que los jóvenes leen y mucho más de lo que se podría pensar. Muchos adjudican el auge de este fenómeno al éxito que se originó a partir de la saga Harry Potter; otros, lo tildan de una ola meramente comercial. Lo cierto es que la literatura YA está ganando cada vez más lugar en las librerías, ferias del libro y espacios para la difusión de la lectura.

En Argentina, la ficción para jóvenes estuvo muy relacionada con las lecturas escolares durante mucho tiempo. Ibas a la librería y en la sección “infantojuvenil” tenías los libros con un borde de color que te indicaba cuál tenías que leer según tu edad.

¿Qué me pasaba como lector? Primero, me generaba frustración: yo quería elegir qué leer, y sentía que, en esos libros, había algo que venía “impuesto” desde afuera (probablemente, esa "sugerencia" de lectura de acuerdo con mi edad); en segundo lugar, relacionaba esas lecturas estrictamente con la escuela: historias que tenía que leer e interpretar de determinada manera para que luego un docente me evaluara.

Ahora, como editor, entiendo qué había detrás de esas decisiones y también entiendo que eran obras que respondían a otros objetivos o que, en su defecto, estaban pensadas para ser trabajadas en el ámbito escolar.

Mi momento de quiebre como lector lo tuve cuando me topé con Harry Potter y la piedra filosofal, un libro que no tenía marcas de edad, que no generaba esa sensación de que era una lectura para que luego me calificaran según mi comprensión lectora. Cuando comencé a leerlo, no pude parar, y fue así cómo me devoré toda la saga. Estuve esperando cada lanzamiento. Estuve en cada premiere. Estaba atento a todas las novedades que aparecían sobre J. K. Rowling y el mundo del niño mago.

Así fue cómo nació mi pasión por la lectura.

Varios años más tarde, luego de haber terminado la escuela secundaria y de haber visitado distintos autores y géneros, decidí crear mi blog Sueños y Palabras. Tenía la necesidad de hablar sobre libros con otros jóvenes; de compartir mis lecturas favoritas y mis interpretaciones; pero también quería mostrarles a todos esos chicos que estaban por ahí y que podían sentirse como yo me había sentido unos años antes que había un mundo de historias que estaban esperando para ser leídas, sobre las que nadie los iba a evaluar ni juzgar.

Así que en 2011 creé el blog y gracias a él tuve las mejores experiencias de mi vida como lector: puede conocer gente maravillosa, me crucé con personas que hoy son muy importantes en mi vida, entrevisté a autores que admiro muchísimo, participé en diversos eventos y charlas y, lo más importantes, gracias a él me di cuenta de que quería trabajar con libros; que la lectura era algo que quería que esté presente en todos los aspectos de mi vida.

Llegando a 2017, les puedo contar que hace dos años soy el editor responsable del catálogo de ficción juvenil de V&R Editoras (ahora del sello VR YA), y me gustaría compartir con ustedes qué es para mí la famosa literatura YA.

Un cambio de paradigma. Tanto en la forma de lectura y de consumo, así como un cambio en el concepto de qué se considera “contenido”. Sí, se puede decir que es “ficción para jóvenes”, pero lo cierto es que resulta difícil determinar una edad –e incluso lo considero erróneo–, ya que cada vez son más los adultos que leen ficción YA. Probablemente, los primeros lectores comienzan a los 12 o 13 años y, según la teoría, se extienden hasta los 18 o 20. Pero ¿qué sucede con todos esos adultos que leen vorazmente estas historias? ¿Tiene sentido limitar estas obras como literatura para jóvenes únicamente?

Como les decía, también creo que hoy cambió el concepto de qué se considera contenido. Los lectores no esperan solamente el libro físico, la obra en sí, sino que también están en busca de todo ese contenido que acompaña a la novela: entrevistas con el autor, cover reveal –un evento en el que se revela la portada de una novela–, videos, escenas eliminadas, blogs tours, entre muchos otros. A la hora de publicar una novela, el editor ya no solo debe tener en cuenta el texto y sus paratextos, sino que su trabajo va mucho más allá. Y debe ser hábil para responder las demandas de esos lectores que están constantemente en busca de algo nuevo, de algo que los sorprenda.

La forma de lectura es otro punto que cambió radicalmente. Estos nuevos lectores ya no leen solos, sino que están en constante contacto con otros pares a través de redes sociales o encuentros de lectura. Y no solo están contacto entre ellos, sino que también hablan con los editores, y les dicen qué les gustó y qué no de una novela; les recriminan o les festejan un cambio de portada o de título. La interactividad entre lector–editor y lector–autor es cada vez más grande y esto lleva a que el lector se vuelva un actor esencial del proceso editorial.

Otro punto importante es que la literatura YA responde a temáticas actuales, como identidad de género, desórdenes alimenticios, bullying, pero también apela a temas de siempre: reescrituras de clásicos, historias de fantasía con héroes inolvidables y los futuros más aterradores que el mundo podría imaginar, como el clásico 1984 de Orwell.

Los autores que escriben para los jóvenes deben tener en cuenta un gran abanico de posibilidades, y cada vez es un desafío más grande sorprender a esa masa de lectores que tiene retos anuales de lectura, en los que se devoran más de 50 libros por año.

Una cambio de paradigma, un moda, un fenómeno cultural, no importa cómo lo llamemos, sino lo que está sucediendo hace varios años: los jóvenes leen. Y leen cada vez más. Están ávidos de nuevas historias. Y la literatura YA parece ser ese lugar que tanto buscaron, ya sea con historias de fantasía o ciencia ficción en las líneas clásicas, o en relatos realistas con temáticas duras que generan conciencia y los lleva a reflexionar. La literatura YA es una forma de vida, de consumo. Una nueva forma de ver la literatura para los jóvenes.

Esto ha sido todo por hoy. Sé que es una entrada algo extensa, entre presentación del blog y nota… ¡Espero que les haya gustado y estaré leyendo sus comentarios!

Leo Teti